Andrés Wood: visiones sobre el cine chileno en tres generaciones
- 26 may 2022
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Nacido y criado en Chile, el director Andrés Wood conversó con nosotros acerca de su mirada sobre el cine chileno, las promesas del futuro y la importancia de tener una industria que reciba apoyo del país. Además, adelantó un vistazo a su más reciente proyecto, basado en el libro de Gabriel García Márquez Noticia de un secuestro.

Andrés Wood, Zancada, 2011
¿Estás trabajando en algún proyecto? ¿Nos podrías contar la idea?
Estoy terminando un proyecto el cual es una serie para Amazon, fue grabada en Colombia el año pasado. A la cabeza del equipo se encuentran chilenos pero la gran mayoría son de Colombia y el casting también. Está basado en el libro Noticia de un secuestro, de Gabriel Garcia Marquez. Va a estar lista en aproximadamente un mes dependiendo de los últimos detalles que nos faltan, pero esperamos que ya se muestre al público a mediados de septiembre, esperemos.
Nuestra historia vista desde el punto de vista más artístico ha pasado constantemente por muchos cambios. ¿Cómo crees que ha evolucionado el cine chileno, desde que te acuerdas hasta la actualidad?
El cine chileno ha tenido una evolución bastante impresionante para mi gusto en el sentido de que a principios de los 90, con la vuelta de la democracia, se hacía muy poco con el regreso de los cineastas del exilio. Fue muy difícil volver a recuperar un poco a la industria. Tampoco estaban las escuelas de cine que hay ahora, y creo que por lo mismo se han dado tantos talentos nuevos. Siento que hay mucha gente joven muy talentosa que está dando mucho de qué hablar. Pese a eso creo que estamos en una etapa de subdesarrollo y con muchas complicaciones. La televisión no está haciendo su parte en la producción cinematográfica, los fondos públicos están estancados y se hace cada vez más difícil para el cine independiente encontrar su espacio como industria.
¿Qué se puede hacer entonces para solucionar esta problemática?
Existe un gran potencial pero está subdesarrollado porque no tenemos las políticas claras que incentiven venir a filmar a Chile ni tampoco el desarrollo propio como industria para impulsar a los talentos ya existentes. Si lo comparamos con Colombia o otros países podemos ver claramente como ese tipo de oportunidades sí existen allá.
Hay mucho por hacer pero creo que hay muy buena materia prima. Algo que ha pasado últimamente ha sido el aumento en el interés y el conocimiento público de obras Chilenas, como la premiación de Mujer Fantástica y la nominación de cortometrajes en los Óscares.
¿Crees que en Chile existe un estilo marcado en el cine que genera esa atención?
En Chile pienso que somos bastante eclécticos, hay cine para todos, lo que me parece bien digamos. Obviamente hay un cine que tiene más prestigio afuera, podía ser un poco más homogéneo, más artístico o más de autor, pero también se hacen comedias, películas de género. A mí me gusta esa diversidad y también esa variedad, es cosa de mirar quienes están filmando hoy en día: tenemos a Silvio
Gallosi, Miguel Litin hasta jóvenes de 20 años que están ----------------------
comenzando a crear proyectos super interesantes "Hay jóvenes de 20 años
Entonces son cuatro generaciones de cineastas que que están comenzando están trabajando, eso me parece muy atractivo y a crear proyectos
demuestra la gran variedad que existe actualmente. super interesantes." -------------------
¿Nos podrías contar cómo es tu proceso al momento de escribir una historia?
Mi proceso creativo tiene de todo un poco, es como particular a cada proyecto que se me presenta, no tengo la verdad un método muy establecido, me gusta algo particular, me gusta un lugar, un personaje, un ambiente. Muy pocas veces me gusta un tema en específico, lo que me hace investigar, aprender o querer meterme. Son procesos lentos, a mi me cuesta enamorarme de esa necesidad de crear un proyecto, esa necesidad de que esa película exista, la importancia que uno le da a eso. Y me cuesta hacer cosas que no me importen mucho, entonces está también ese lado malo donde muchas veces me quedo un poco seco y no veo el valor de hacer algo hasta que lo encuentro.
Sus películas están marcadas con un fuerte componente político, ¿usted siente que
tiene cierta responsabilidad de visibilizar nuestra historia a las nuevas generaciones?
El cine es político de por sí y no necesariamente cuando se trata de temas relacionados a problemáticas políticas. Es difícil hacer algo en Chile que no sea político o de clases, es
parte de lo interesante de nuestra sociedad. Nunca lo hago por obligación o por querer moralizar, o por querer enseñarle a otras generaciones, eso ocurre como agregado y me gusta pero no es el objetivo inicial nunca.
Las películas son obras que van creciendo y algunas tienen una recepción importante, lo que hace que tenga mucha gente que las mire y pasa a ser un tema mientras que otras no. Pero no por eso van a tener menos importancia, al menos a mi parecer. Pero nunca parto con la idea de aleccionar a alguien y menos a las generaciones jóvenes.

Machuca, 2004 dirigida por Andrés Wood
¿Algún director/a chilena/o emergente que le llame la atención?
Me tocó trabajar hace poco, el año pasado, con Francisca Alegría a quien asistí en su película La vaca que canta una canción sobre el futuro, que estuvo en Sundance. Me parece una creadora muy original con gran talento, que va a explotar mayormente en obras futuras, muy maduras. Además cuenta con una capacidad de trabajo colectivo que es muy buena. También Manuela Marteli, actriz de Machuca, que es una eterna estudiante, en el sentido que es una persona que se exige constantemente. Ha estudiado arte, actuación, estudió cine en estados unidos, desarrolló 1976 su obra prima que está preciosa, que realmente ha sido como una oda al trabajo, al esfuerzo y a la seriedad, quedándole una maravillosa película. Estas dos desde mi punto de vista son parte de la generación que se viene ahora
¿Le parece que existe un problema en la industria del cine chileno, con respecto al
financiamiento y la visibilización?
Todavía no me considero parte de una industria, más bien me autodenominaría como un artesano. Hay que inventar la manera de que esta actividad tenga su espacio dentro de la sociedad, Es super complejo mantener a una industria de arte, se necesita de políticas decididas.
Siento que no estamos siendo capaces de captar al público nacional y evidentemente las cadenas de distribución son complejas. Estamos compitiendo constantemente con monstruos del marketing que tienen mucho más acceso a recursos y a espacios que terminan, lo que termina por dejarnos apartados un poco de la atención necesaria para crecer. Pienso que estamos en un momento de crisis con mucha gente que quiere hacer pero es necesario encauzarlos hacia el mundo.

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